top of page
Punto Q - Propuesta logo.png

Nicolás Maduro, 'El Chapo', García Luna y una avioneta cargada con cocaína

  • Foto del escritor: Redbox México
    Redbox México
  • 6 ene
  • 3 min de lectura

En abril de 2006, el inesperado aterrizaje en Ciudad del Carmen, Campeche, de un avión cargado de cocaína cruzó los caminos de tres personas muy distintas: el entonces legislador venezolano y futuro presidente Nicolás Maduro, el ex jefe de la Policía Federal Preventiva y próximo secretario de Estado, Genaro García Luna, y el capo de las drogas Joaquín El Chapo Guzmán. Un avión, tres nombres y una ruta criminal. MILENIO te cuenta cómo pasó.


La historia narrada en el expediente mexicano PGR/SIEDO/UEIDCS/071/2006 y en la acusación 1:25-cv-20040 contra Nicolás Maduro en el Distrito Sur de Nueva York arranca el 9 de abril de hace 20 años: un avión bimotor tipo DC-9 despega del Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar, la terminal aérea que sirve a Caracas, Venezuela.

En lugar de pasajeros, el copiloto venezolano Miguel Vicente Vázquez Guerra identifica que el avión lleva pilas de maletas azules y negras. 

Parece un vuelo de carga como muchos otros, así que no pregunta por el contenido al piloto. Horas después, ya detenido, se arrepiente de no haber cuestionado el motivo del viaje: las maletas llevan, en total, 5.5 toneladas de cocaína que deberán ser entregadas al Cártel de Sinaloa.

El plan fallido de la Policía Federal

Mientras el avión está en el aire, al menos cuatro agentes de la Policía Federal Preventiva (PFP), ascendidos en los tiempos en que Genaro García Luna fungió como coordinador general, ponen en marcha el plan para el aterrizaje en México: necesitan un aeropuerto donde tengan sobornados a inspectores de la Policía Fiscal para que no hagan revisiones al contenido del avión proveniente de Venezuela.


El plan original es usar el Aeropuerto Internacional de Toluca, pero el ofrecimiento económico a los inspectores no fue aceptado de último momento, así que echan a andar un plan de contingencia: que el avión haga escala en otro aeropuerto mexicano para que el vuelo sea registrado como nacional y que la Policía Fiscal –encargada de inspeccionar vuelos internacionales– no les estorbe hasta el destino final y lugar de entrega de la droga, que es el Estado de México.

El cambio inesperado hace que los agentes de la PFP tomen una decisión apresurada y elijan para el aterrizaje el Aeropuerto Internacional de Mérida, Yucatán. 

Así se lo comunican al piloto, quien anuncia a las autoridades aeroportuarias su cambio de destino. Apenas lo hace, recibe una nueva instrucción: es mejor llegar a una “plaza” controlada por el Cártel de Sinaloa, liderado por Joaquín El Chapo Guzmán. Así que ahora debe pilotear hacia el Aeropuerto Internacional Ingeniero Alberto Acuña Ongay, ubicado en Ciudad del Carmen, Campeche.


Juicio de Maduro por narcoterrorismo

Ahora, con la declaración de no culpabilidad de Nicolás Maduro este lunes en la Corte del Distrito Sur de Nueva York por los delitos asociados al narcoterrorismo transnacional, el gobierno de Estados Unidos intentará comprobar ante un jurado que esa ruta narcótica contaba con la bendición del gobierno venezolano.

Específicamente, que Nicolás Maduro, antes de ser presidente, es un narcotraficante que durante dos décadas se desempeñó como jefe estratégico de una empresa criminal con sede en su país, y que su esposa Cilia Adela Flores es una participante activa con responsabilidad penal autónoma.

Tratarán de documentar, entre otros hechos, que aviones como el DC-9 de abril de 2006 salían de Venezuela debido a que el país sudamericano se volvió un centro de protección criminal, donde la droga durante años ha sido consolidada y despachada utilizando recursos oficiales, que incluyen aeropuertos, militares, escoltas y pasaportes diplomáticos con la firma y aprobación de Nicolás Maduro.

 
 
 

Comentarios


bottom of page